Un viaje llamado En voz baja.






Hace cinco años empecé este viaje llamado En voz baja, aunque a mi me gusta llamarlo "Diario de una gladiadora del hogar",porque es lo que me considero,una gladiadora,del hogar y de la vida.Empecé a escribir cuando mis hijos eran dos pequeñajos que  hartos ellos de escuchar y yo de leer siempre los mismos cuentos, con los mismos finales,empezamos a inventar historias y fueron ellos los que me animaron a escribir los cuentos que inventamos y tenemos unos cuantos.
Pero mis niños crecieron,les cambió la voz y hoy hasta se afeitan y a mi me quedaron cosas que contar y después de un tiempo decidí empezar con este blog.
Hoy tengo 47 años,ellos 20 y 15,uno es el mejor futbolista del planeta y el otro el mejor bailarín que pisa conservatorio, permitirme que diga esto,pero ante todo soy madre,ellos son mi razón de vivir,gracias y junto a ellos he superado uno de los momentos mas difíciles de mi vida,mi separación.Ahora les miro y pienso que no lo he hecho del todo mal,porque son dos buenas y grandes personas.
Desde hace demasiado tiempo mi cuerpo trabaja en lo que yo llamo "la mina",pero mi alma diseña jardines,modela olivos,cuida laureles y cultiva limones,siempre he mantenido la esperanza de poder dedicarme en cuerpo y alma a los jardines y pensar de que escribir ha aliviado muchas horas en la mina.
Empecé con este blog sin ninguna pretensión,solo he escrito respetando una regla muy importante para mi,ser fiel a mi misma,reconozco que es muy visceral,pero es que yo soy así, a todo le echo tripas o corazón,o las dos cosas a la vez.
Después de estos cinco años y releyendo  lo escrito, me doy cuenta de  lo que de mi he dejado en él,cada palabra,cada frase me recuerda el momento y lo que me llevó a escribirlo.
Estoy muy agradecida a todos los que han provocado algunos de mis post,a los que se fueron antes de empezar,los que se fueron durante estos cinco años,los que pasaron por mi vida y los que decidieron quedarse en ella,de todos he aprendido algo,también estoy agradecida a los que cada día pasáis y dedicáis  unos minutos a leer mis cosas.
Con todo mi cariño...para vosotros

Mañanas con olor a despedida

Mañanas con olor a despedida
todas imponen un desenlace y un comienzo,
conclusiones y argumentos
palabras o silencios,
todas las mañanas nacen y mueren al mismo tiempo.
En el mejor de los casos
todas traen magia y algún tormento…

Y un día te das cuenta.... (epílogo)



Un día te das cuenta que todo lo andado te pesa en la mochila y que el peso que llevas no te deja avanzar, muchas veces te das cuenta que quizá no eres un superhéroe y que no tienes nada que demostrar, que eres exactamente como tienes que ser, quizá ni siquiera es cómo quisieras, simplemente eres lo que hay, el resultado de tus callos, la rareza de tus cicatrices, la dureza de tus ojos, la ternura de tus palabras… eres un simple resultado de mil circunstancias.

Un día te sientes prisionero de tus hechos y palabras, de tus pasos y tus triunfos, sientes ganas de correr y de esconderte, de callar hasta olvidarte las palabras que justifiquen… este, mi estado…porque no podría explicarlo; para que hacerlo, si soy consciente que no tengo ni idea de lo que me ocurre y así llevo meses, incapaz de centrarme, de encontrar mi camino, de saber lo que quiero, lo que espero u anhelo, porque mis sueños se están desvanecido como el humo del cigarrito que tengo a mi lado, pero ya no tengo rabia, ni siquiera miedo , ahora tan solo me embarga la incertidumbre de quien seré cuando me reencuentre

En busca de tus besos - segunda parte


Me quedaría a vivir,
en el calor tus labios
contado tus besos para dormir
Me quedaría a rondar
en el jardín de tus pestañas
y beber del rio que hay en tus miradas.
Y allí custodiar de tus sueños
cantando a tus recuerdos,
en la cima de sus labios,
allí donde nacen los besos.