miércoles 10 de febrero de 2010

ARGUMENTO PARA UN GRAN GRITO



ARGUMENTO PARA UN GRAN GRITO

“Cuando el público dice que una obra es ininteligible
quiere decir que el artista ha dicho o hecho una cosa bella que es nueva;
cuando dice que una obra es inmoral, quiere decir que el artista ha dicho
o hecho una cosa bella que es verdadera.” Oscar Wilde

Alguna vez me ha pasado que mirándote fijamente he encontrado cejas o tobillos o codos fuera de lugar. Y no es esa estupidez óptica de ver una cara donde tus senos sean ojos o confundir un trozo de la hendidura de la espalda con tu nuca. Es precisamente lo que he dicho: encontrar rasgos donde no deben estar. Es, por ejemplo, ver una nariz en tu ombligo o globos oculares en tus corvas, así, claramente, sin espacio para los espejismos. Es ver sexos masculinos saliendo de tus omóplatos u orejas en tus muslos. Y, perdona, pero todo esto me empieza a volver loco.

Que de tus labios entreabiertos, anhelantes, aparezca de pronto un pie desamparado y viril, no es mi idea de la sensualidad. Estoy seguro de que me comprendes, de que a pesar de tu desconocimiento del mundo sabes que algo no marcha bien, y por eso me gusta esa expresión de niña uniformada sin uniforme y con los rasgos principiantes en su sitio. Pero es que, verás, no es la primera vez. fue en una excursión al monte con una novia mía de allá (pero, por favor, por favor, no me pongas esa carita, sabes que eso ya es pasado, que ahora tú eres la única, la hembra que quiero, aun con esos dos pezones en las mejillas). En los matorrales, ya desnudos y cansados y triunfantes, ella estaba vuelta y yo jjugaba a dibujarle en la espalda hámsters o maldiciones o sierras (perdóname, perdona que te tenga que dar estos detalles tan escabrosos pero es necesario, vidita mía, para que comprendas). Entonces vi uno de esos rostros como los que salen en las paredes o en los jamones, una cara como de Cristo sonriendo pero que no era Cristo sonriendo, sino otra cosa. Y pensé que eran figuraciones mías, que había distorsionado los lunares de su lomo hasta ver aquello, pero no.

Me siguió pasando (me siguió pasando y pasando, arropito de mis labios). Con ella y con todas las demás. Opacas noches de amor convertidas al alba en pesadillas. Con la luz y mi vigilia aparecían en los cuerpos de mis amantes los amargos retazos de los que creía seres errabundos por purgatorios y limbos, trozos de seres perdidos en los pasillos tenebrosos de la eternidad, rasgos de personas pudriéndose en el más acá.

No sé si lo entiendes, tú eres tan joven. Pero me atormenta no poder enamorarme de una cajera de grandes almacenes y esperarla ahumado cada noche a la salida entre las sonrisitas y los empujones de sus comadres, me mata tanto no poder jugar con una chiquilla como tú a inventar futuros con dos coches y dos casas y dos niños. Pero no te pongas así, ya quisiera yo evitar todo esto, poder acercarme a tus padres y contarles lo hacendoso que soy, el brillante porvenir que me espera y no tener que escondernos de esta manera tan estúpida. Ya quisiera yo, amebita de papel de regalo, poder olvidarme de todo esto y enamorarme y vulgarizarme y dejar mi vida a tus pies mutantes para lo que tengas a bien hacer o deshacer con ella. Te juro que ya quisiera yo cerrar los ojos y no tener que ver esos brazos como sierpes, esas lenguas como péndulos acelerados, esas pestañas como almejas velludas, esos dedos como actores saludando.

Ojalá pudiera cerrar los ojos para perderme en las carnes simples, en las curvas simples, en las tibiezas simples y dormir abrazado a un ser indivisible y a veces extraño o bello o tierno o nada. Te juro que ojalá pudiera acariciar una cara o un torso o un muslo sin accidentes geográficos inverosímiles, sin sorpresas en el relieve. Yo sólo quiero eso, nada más que eso.

Te lo cuento porque ya no puedo más, porque hasta veo vísceras ajenas y corazones y tráqueas y huesos, porque ahora, por ejemplo, aunque no lo creas, tienes un riñón ligeramente ensangrentado saliéndote de la cadera y unos labios huecos entre los senos. Te lo digo (querida, queridita) aunque los oídos estén en tus talones, para que lo sepas, aunque tu cerebro esté manchando de sabiduría mis manos que buscan dónde ponértelo.




David Galindo. Inédito.

martes 9 de febrero de 2010

...COMO SEPULCROS BLANQUEADOS



...COMO SEPULCROS BLANQUEADOS

XXEstamos rodeados
y no precisamente de feroces sioux,
ni de caníbales danzando,
ni de tropas napoleónicas,
ni siquera de lava reptante.
Y no nos protejemos
con carretas de madera y tela.
XXCaemos uno tras otro,
no desfigurados por balas,
ni atravesados por lanzas,
ni descuartizados por granadas,
no,
nuestras muertes son mucho más sutiles,
más ridículas,
puede que no sean ni muertes,
porque, de hecho,
yo ahora mismo estoy escribiendo.
XXNuestros cuerpos deshilachados
no yacen en ninguna pradera,
ni trinchera,
ni azotea,
no flotan en ninguna orilla,
ni estanque,
ni bañera
y es una pena,
sobre todo por los buitres y los peces.
XXNuestras muertes tienen los ojos abiertos,
y eso es lo peor,
ver los edificios
y las calles
y los balnearios
plagados de cadáveres andarines y parlantes.
XXY puede que yo sea el próximo,
o que fuera el primero.
XXQuiero que una gaviota,
o una piraña,
o una hiena,
me coman los ojos.



David Galindo. Inédito.

lunes 8 de febrero de 2010

ALOPECIA OCULAR



Si quieren echarle a alguien la culpa de que un servidor se dedique de vez en cuando a manchar papeles y publicar libros de vez en cuando, si quieren echarle a alguien la culpa de que esos libros no tengan un solo verso salvable, pueden echárselo en cara al autor de todos los textos que voy a colgar esta semana...qué le vamos a hacer, estoy en modo regresivo.


ALOPECIA OCULAR

XXXXXClaro que me duele ver las pestañas que he mojado tantas veces sobre la mesa, tan desamparaditas y como queriendo morderse la cola. Hay que ver lo importantes que son, lo que nos protejen de los bichitos cabrones y el polvo y el humo. Hay que ver la de infecciones que nos evitan y la de dinero en medicinas y gotitas puñeteras que nos ahorran. Y de las cejas qué me dicen, ustedes como las tienen no las valoran, pero yo ahora cuando sudo las echo de menos. Y eso por no hablar de lo antiestético que he quedado, yo que era el Tyronne Power de la tribu, que disfrutaba casi sexuamente arrancándome con las pinzas los pelitos del entrecejo. Ahora no hay nada que hacer. Mis últimas tres pestañas acaban de morir sobre esta mesa amarmolada de café elegante y se retuercen como no sabiendo dónde están, como preguntándose entre ellas qué es esto, yo quiero volver a casa.

XXXXXY no puedo hacer nada por ellas, el pegamento no es recomendable para éstos casos, el reimplante demasiado caro y los crecepelos para éstas zonas, inexistente.

XXXXXA ustedes les parecerá una tontería, pero a mí me ha destrozado la vida, he de ir con los párpados medio cerrados por la calle, no puedo salir los días de viento y, además, tengo que soportar las miradas de los transeúntes extrañados de algo, y no saben qué y luego se percatan y piensan pobrecito o cómo tiene que joder eso.

XXXXXY ahora mis tres últimas pestañas agonizan; ellas, que han soportado tantas lágrimas y parado como guardameta siempre en su sitio tantas putas motas que me joden ahora; ellas, por las que he entrevisto tantos amaneceres a salvo de legañas, por las que se han filtrado tantas imágenes sublimes y caras o senos jóvenes acercándose, por entre las que he visto cordilleras y océanos y libros y ciudades. Ahora se retuercen como rogándome que las devuelva al hogar o las mate de una vez, y qué ganas de llorar, pero no debo porque con lo de las cejas me contuve y ahora no debo.



David Galindo. Inédito.

domingo 7 de febrero de 2010

PRINCIPIOS



Casi todos cuentan que con catorce o quince años ya se habían leído a los grandes de la literatura y por eso ahora, insatisfechos como ellos solos, buscan nuevas corrientes que les den ánimos para continuar su batalla con la gran literatura.

Yo, que tengo un punto raro, no comencé hasta los veinticinco; y, además, no empecé por los grandes, llegué a los grandes (y en ello sigo) porque leí lo que escribían algunos conocidos.

Sé perfectamente qué fue lo primero que leí que me produjo un shock lo suficientemente intenso como para ponerme a escribir. Lo segundo fue un poemario (de título 'El beso de la mujer...araña') de quien ahora es un grandísimo cuenta-cuentos a nivel mundial.

Un par de poemas de aquel poemario:


LOBO

Un lobo,
un lobo es lo mismo que un conejo
escondido en el doble fondo de una chistera;
es incluso más mágico
que una paloma saliendo de la solapa del chaqué.
Un lobo, no se engañen,
no tiene pelos ni colmillos
y ni siquiera está solo.
Un lobo no lo hace siempre por detrás
y le jode que lo confundan con un perro.
Un lobo, y más si es como yo,
no se presta a salir en sus cuentos
y se toma las copas con los tres cerditos.
Un lobo,
un lobo, caballeros, no se fía de ustedes
y procura no aullarle a la Luna
para que no lo descubran
y utilicen su piel como disfraz.
Comprenderán ustedes
que un lobo,
un lobo ibérico,
no puede caminar sin pelo en pecho
y pretender que todos huyan,
es ridículo.




SOMOS LOBOS

Somos lobos,
cuando gritamos en la cama
y cuando estamos solos
buscando nuestras bocas en la Luna.
Somos lobos
cuando nos aullamos por teléfono
o nos mordemos las orejas
y nos lamemos las heridas.
Ahora bien,
somos lobos sin corbata;
lobos cabezotas,
sin chaqueta reversible,
sin pelo gris.
Nada de hombres-lobo y medias tintas por el estilo;
¡Lobos!,
lobos hambrientos de instinto
que saludan la mañana con orgasmos
y no llevan corbata porque aprieta;
lobos que no comen cerdo
para no contagiarse
y cobran derechos de imagen
por el cuento de “Caperucita”.
Somos lobos, de verdad que somos lobos,
pero no vayas a decirlo
porque te echarían de la Universidad.




Tárraga, Matías. 'El beso de la mujer...araña'. Inédito

sábado 6 de febrero de 2010

PRENSA, PRENSA, PRENSA...


Me alegra mucho ver que algunos amigos van sacando adelante sus proyectos y que la prensa se hace eco de la labor que van llevando a cabo.



Por ejemplo, hace poco, la BBC (Bruno Bonacorso, Elena Bugedo y Fede Comín) estuvo tocando en Barcelona y El Periódico hizo una reseña del concierto que dieron.

*


Paco Cifuentes sigue dando guerra con su flamante segundo disco y EfeEme le ha hecho una entrevista en el fotomatón.

*


Y de Alejandro Martínez ya han empezado a leerse cosas más que interesantes con su proyecto de musicar a Jaime Gil de Biedma, como demuestra la versión catalana de El País.

viernes 5 de febrero de 2010

ANTONIN ARTAUD


Sí, más libros que tenía aún por leerme...y estoy alucinando, hace mucho que no me lo pasaba tan bien leyendo.

Llevo varios libros suyos entre manos, pero voy a dejar un par de textos de dos de sus libros.




EL TEATRO Y LOS DIOSES (1)

No he venido aquí para traer un mensaje surrealista, sino a decir que el surrealismo está pasado de moda en Francia; y muchas cosas que se han pasado de moda en Francia se las imita fuera como si representasen el pensamiento de este país.
La actitud surrealista era una actitud negativa, he venido a decir lo que piensa en mi país toda una juventud hambrienta de soluciones positivas y que quiere tomarle gusto a la vida. Y lo que piensa es lo que va a hacer.
Sobre las nuevas aspiraciones de la juventud francesa no se puede hablar en los libros o en los periódicos como se describe una enfermedad extraña o una curiosa epidemia que no tiene nada que ver con la vida.
En el cuerpo de la juventud francesa brota una epidemia del espíritu que no hay que tomar como una enfermedad, sino como una terrible exigencia; es característico de este momento que las ideas ya no sean tales, sino una voluntad que va a pasar a los actos. Y por detrás de todo lo que se hace en Francia, existe actualmente una Voluntad que está presta para pasar a los actos.
Cuando el joven pintor Balthus hace un retrato de mujer, manifiesta su voluntad de transformar realmente a la mujer, de hacerla como la ha pensado, expresa a través de su cuadro una terrible y exigente noción del amor y de la mujer, y sabe que no habla en el vacío, porque su pintura posee el secreto de la acción.
Pinta como quien conoce el secreto del rayo.
Mientras no se ha empleado el secreto del rayo, el mundo pensaba que pertenecía a la ciencia y lo dejaba a los sabios, pero un día alguien lo utilizó y lo hizo pra destruir el mundo, entonces todo el mundo empezó a considerar este secreto.
La juventud quiere que se unan los secretos de las cosas a sus múltiples aplicaciones. Esta es una idea de la cultura que no se enseña en las escuelas, pues por debajo de esta idea subsiste una idea de la vida que molesta a estas escuelas y destruye sus enseñanzas.
(...)
Europa está en un estado de civilización avanzada, quiero decir, por tanto, que está muy enferma y que el espíritu de la juventud europea trata de actuar contra este estado de civilización avanzada.
No hace falta acudir a Keyserling o Spengler para sentir la descomposición universal de un mundo, que vive sobre las falsas ideas de la vida, dejadas por el Renacimiento. La vida se nos muestra en un estado de aniquilación violenta y para sentirlo, debemos hacer una nueva filosofía.
Las cosas han llegado a un punto en que podría decirse que así como en otros tiempos la juventud corría en pos del amor y tenía sueños de ambición, de poder material y de gloria, actualmente tiene un sueño de vida y corre tras esta vida, la persigue (si puede decirse) en su esencia; quiere saber por qué la vida está enferma y quién ha podrido la idea de la vida.
Y para saberlo se vuelve hacia el Universo entero; quiere comprender la naturaleza y al Hombre por encima de todo; no al Hombre en su singularidad, sino al Hombre grande como la naturaleza.
(...)
Hay miles de formas de pasar por la vida y de pertenecer a una época. No estamos para que en un mundo desorganizado los intelectuales se dediquen a la especulación pura. No sabemos lo que es la torre de marfil. Estamos para que los intelectuales entren en su época y pensamos que no hay otro medio para que entren que hacerles la guerra.
La guerra para conseguir la paz.
En el desastre actual de los espíritus acusamos una inmensa ignorancia y una corriente muy fuerte, para que se cauterice esta ignorancia; quiero decir, que se la cauterice científicamente.
La vida no es para nosotros ni un lazareto, ni un sanatorio, ni tampoco un laboratorio y, de ningún modo, pensamos que una cultura pueda aprenderse con palabras o ideas. La civilización no se comunica por sus costumbres exteriores. Antes de tener piedad de un pueblo abogamos por hacer renacer sus virtudes olvidadas y que pueda así, por sí mismo, llegar a civilizarse.
Insisto en que una juventud inquietada, y no inquieta por lo que aparece y no se parece a lo que ella piensa, incrimina la ignorancia de su tiempo. Constata la ignorancia del tiempo, esperando que se subleve contra ella.
Cuando sabe que la medicina de los chinos, medicina archimilenaria, ha sabido curar el cólera por medios archimilenarios, mientras que la medicina europea sólo conoce los medios bárbaros de la huida o la cremación, no le basta con introducir esta medicina en Europa, sino que piensa en los vicios del espíritu de Europa, y busca curar este espíritu. Comprende que no es por un truco, sino por una comprensión profunda, como China ha podido conocer la naturaleza del cólera. Esta comprensión constituye la cultura. Y hay secretos de la cultura que los textos no enseñan jamás.
Frente a la cultura europea, que se conserva en los textos escritos y hace creer que la cultura se pierde si éstos se destruyen, yo digo que hay otra cultura bajo la que se ha vivido en otros tiempos, y que esta cultura perdida se basa en una idea antimaterialista del espíritu.
Frente al europeo, que sólo conoce su cuerpo y que no es capaz de pensar que la naturaleza se pueda organizar, porque no ve más allá de su cuerpo, el chino aporta un conocimiento de la naturaleza mediante la ciencia del espíritu. Conoce los grados del vacío y del completo que describen los estados ponderables del alma; y con los trescientos ochenta puntos de funcionamiento psicológico del alma, los chinos saben escudriñar la naturaleza y sus enfermedades, y podría decirse que han sabido descubrir la naturaleza de las enfermedades.
Jacobo Boehme, que sólo cree en los espíritus, también sabe decir cuándo están enfermos los espíritus, y describir los estados que manifiestan la Cólera del Espíritu en toda la naturaleza.
Estas y otras reflexiones más nos dan una nueva idea del Hombre. Estamos aquí para que se nos vuelva a enseñar lo que es el Hombre, ya que en otros tiempos se le conoció.
Comenzamos a desvelar los tabús que una ciencia cobarde y mezquina ha puesto ante los vestigios de una cultura que sabía explicar la vida.
El hombre entero, el hombre con su grito que puede remontar el camino de una tormenta, para Europa es poesía, pero para nosotros, que tenemos una idea sintética de la cultura, ponerse en relación con el clamor de una tormenta es descubrir un secreto de la vida.
Actualmente hay por el mundo una corriente que es una reivindicación de la cultura basada en el espíritu en relación con los órganos y en el espíritu, que riega todos los órganos, correspondiéndose entre sí.
Existe en esta cultura una idea del espacio, yo digo que la verdadera cultura sólo puede aprenderse en el espacio, y es una cultura orientada, como el teatro también lo es.
Cultura en el espacio quiere decir cultura de un espíritu, que no cesa de respirar y de sentirse vivo en él, que hace suyo el cuerpo del espacio como los objetos mismos de su pensamiento, pero que como espíritu se sitúa en medio del espacio, es decir, en su punto muerto. Quizá esta idea del punto muerto, por el cual debe pasar el espíritu, sea una idea metafísica. Pero sin metafísica no hay cultura. Y qué quiere decir esta noción del espacio lanzada de golpe en la cultura, sino la afirmación de que la cultura es inseparable de la vida.
(...)
La cultura es un movimiento del espíritu que va del vacío hacia las formas, y de éstas entra en el vacío, en el vacío como en la muerte. Ser culto es quemar formas, quemar formas para ganar la vida; es aprender a mantenerse erguido en el movimiento incesante de las formas que se destruye sucesivamente.
Los antiguos mexicanos no conocían otra actitud que este vaivén entre la muerte y la vida.
Esta terrible situación interior, este movimiento de la respiración, esto es la cultura que bulle a la vez en la naturaleza y en el espíritu.
(...)



Artaud, Antonin. 1976. Mensajes revolucionarios. México, Ed. Fundamentos.








CARTA
AL SEÑOR LEGISLADOR
DE LA LEY DE ESTUPEFACIENTES

XXXXXXXXXXSeñor legislador,

XXXXXSeñor legislador de la ley de 1916, aceptada por el decreto de julio de 1917 sobre estupefacientes, eres un cretino.
XXXXXTu ley no sirve más que para fastidiar la farmacia mundial sin beneficio para el nivel toxicómano de la nación
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXporque
1º El número de toxicómanos que se aprovisionan en las farmacias es mínimo;
2º Los verdaderos toxicómanos no se aprovisionan en las farmacias;
3º Los toxicómanos que se aprovisionan en las farmacias son todos enfermos;
4º El número de toxicómanos enfermos es mínimo comparado con el de toxicómanos por placer;
5º Las restricciones farmacéuticas de la droga no molestarán jamás a los toxicómanos voluptuosos y organizados;
6º Siempre habrá infractores;
7º Siempre habrá toxicómanos por vicio de forma, por pasión;
8º Los toxicómanos enfermos tienen sobre la sociedad un derecho imperecedero, que se les deje en paz.

XXXXXEs, sobre todo, una cuestión de conciencia.

XXXXXLa ley de estupefacientes pone en manos del inspector-usurpador de la salud pública el derecho de disponer del dolor de los hombres; es una pretensión singular de la medicina moderna el querer dictar sus reglas a la conciencia de cada uno. Todos los balídos de la carta oficial no tienen poder de acción frente a este acto de conciencia: más aún que la muerte, yo soy el dueño de mi dolor. Todo hombre es juez, y juez exclusivo, de la cantidad de dolor físico, y de la vacuidad mental que pueda soportar honestamente.
XXXXXLucidez o inlucidez, hay una lucidez que ninguna enfermedad podrá quitarme, es la que me dicta el sentimiento de mi vida física. Y si yo he perdido mi lucidez, la medicina no tiene otra cosa que hacer más que darme las sustancias que me permiten recuperar el uso de esa lucidez.
XXXXXSeñores dictadores de la escuela farmacéutica de Francia, sois unos pedantes roñosos; hay una cosa que debería medir mejor: que el opio es soberano, y ese mal se llama Angustia, en su forma mental, médica, sicológica, lógica o farmacéutica, como quieran.
XXXXXLa Angustia que hace locos.
XXXXXLa Angustia que hace suicidas.
XXXXXLa Angustia que hace condenados.
XXXXXLa Angustia que la medicina no conoce.
XXXXXLa Angustia que vuestro doctor no comprende.
XXXXXLa Angustia que lesiona la vida.
XXXXXLa Angustia que rompe el cordón umbilical de la vida.
XXXXXPor vuestra inicua ley ponéis en manos de personas irresponsables, cretinos en medicina, farmacéuticos cochinos, jueces fraudulentos, doctores, comadronas, inspectores-doctorales, el derecho a disponer de mi angustia que es tan aguda como las agujas de todas las brújulas del infierno.
XXXXXTemblores del cuerpo o del alma, no existe sismógrafo humano que permita llegar a una evaluación de mi dolor con precisión, que aquella, fulminante, de mi espíritu.
XXXXXToda la azarosa ciencia de los hombres no es superior al conocimiento inmediato que puedo tener de mi ser: Yo soy el único juez de lo que está en mí.
XXXXXVolved a vuestros graneros, médicos hediondos, y tú también, Señor Legislador Moutonnier, que no deliras por amor a los hombres, sino por tradición de imbecilidad. Tu ignorancia de lo que es un hombre, sólo es igual a tu estupidez al pretender limitarlo. Yo te deseo que tu ley recaiga sobre tu padre, tu madre, tu mujer y tus hijos, y toda su posteridad. Y ahora me trago tu ley.



Artaud, Antonin. 1976. El Pesanervios. Ed. Visor.

jueves 4 de febrero de 2010

LA 'HERIDA' DE ANTONIO LLORENTE



Sí, este es el último libro que nos ha llegado a casa, el que la editorial Huerga y Fierro le ha publicado a Antonio Llorente (del que ya he hablado repetidas veces en este blog por la cantidad de proyectos en los que nos embarcamos juntos).

Antonio, que ha realizado estudios de arte dramático en la ESAD, que fue fundador de las revistas de poesía La Excusa y La Galera, que ha publicado 'Monólogo...y doce compañías' y 'El Apocalipsis' y que no se sabe cuántos libros inéditos puede tener guardados, por fin vuelve a ver poemas suyos en formato libro. Entre otros, podemos leer


LA REBELIÓN DE LAS MUSAS

Qué hacer cuando la musa se enamora
y nos escribe cartas,
cómo rehuir su necesario amor.

Entonces el espejo
se mira en nosotros.

Nos convertimos en palabra o en música de un verso,
nos devora un pozo que no hemos inventado,
y somos la ebriedad y no lo ebrio,
y hallamos el puñal que al fin nos hiere.

Qué hacer cuando somos al fin el objeto
de un hada que nos mira enamorada.

Cuando la verdad se fija en nosotros
dónde refugiarnos, cómo aguantar
nuestra pose dolorida, o cómo ser feliz
cuando algo nos busca para su felicidad.




miércoles 3 de febrero de 2010

ALEJANDRO MARTÍNEZ & JAIME GIL DE BIEDMA



Conocí a Alejandro Martínez hace casi ocho años cuando, junto con su hermano Rubén, era/n 'El apostol de más'.
Su primer disco, 'Volviendo a casa', no fue un disco que me emocionara especialmente pero, cuando mucha gente a la que uno admira tanto como el respeto que les tiene por sus conocimientos musicales, empezaron a llamarlo para colaborar en sus grabaciones y/o directos y pregunté, todos me dijeron lo mismo: "Es un músico impresionante".
Eso fue fácil comprobarlo cuando salió a la calle su segundo disco, 'Orgasmos modernos', un disco al que no le sobra ni un tema; de hecho, el cambio fue tan brutal de un disco a otro que hablando de ello con el productor del disco me dijo: "es que Alejandro se ha encontrado". Y se nota. Y deberían hacerse con ese disco ahora que aún están a tiempo.

Pues bien, mañana jueves 4 de febrero, si están por Barcelona y tienen la oportunidad, no sean necios y vayan a ver a Alejandro porque va a ver cumplido un sueño que llevaba años rondándole la cabeza: grabar en directo su tercer disco, un disco que contiene poemas de Jaime Gil de Biedma que Alejandro ha ido musicando en estos últimos años. Algunos daríamos lo que fuera por poder estar allí, pero lo que no puede ser no puede ser y además es imposible dice el clásico.

Por cierto, la formación para el evento será:
Marino Saiz - violín
Cristian Xiloé - batería
Mario Raya - bajo
Lucía Caramés - coros
Alejandro Martínez - piano/voz


¿Un par de ejemplos? Claro...



CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA

De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación —y ya es decir—,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?

Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.

Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
—seguro de gustar— es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.

Si no fueses tan puta!
Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.

A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!






ALBADA

Despiértate. La cama está más fría
y las sábanas sucias en el suelo.
Por los montantes de la galería
llega el amanecer,
con su color de abrigo de entretiempo
y liga de mujer.

Despiértate pensando vagamente
que el portero de noche os ha llamado.
Y escucha en el silencio: sucediéndose
hacia lo lejos, se oyen enronquecer
los tranvías que llevan al trabajo.
Es el amanecer.

Irán amontonándose las flores
cortadas, en los puestos de las Ramblas,
y silbarán los pájaros -cabrones-
desde los plátanos, mientras que ven volver
la negra humanidad que va a la cama
después de amanecer.

Acuérdate del cuarto en que has dormido.
Entierra la cabeza en las almohadas,
sintiendo aún la irritación y el frío
que da el amanecer
junto al cuerpo que tanto nos gustaba
en la noche de ayer,

y piensa en que debieses levantarte.
Piensa en la casa todavía oscura
donde entrarás para cambiar de traje,
y en la oficina, con sueño que vencer,
y en muchas otras cosas que se anuncian
desde el amanecer.

Aunque a tu lado escuches el susurro
de otra respiración. Aunque tú busques
el poco de calor entre sus muslos
medio dormido, que empieza a estremecer.
Aunque el amor no deje de ser dulce
hecho al amanecer.

-Junto al cuerpo que anoche me gustaba
tanto desnudo, déjame que encienda
la luz para besarte cara a cara,
en el amanecer.
Porque conozco el día que me espera,
y no por el placer.

martes 2 de febrero de 2010

ANTONIO DE PINTO


Para los que mañana no estamos en Madrid será una pena no poder asistir al concierto que dará Antonio de Pinto en el Libertad8 presentado casi en familia su nuevo disco: 'En mi rincón'; así que hágannos un favor a los que no podemos ir y vayan a ver a este grande de la música.
Dejo aquí, a modo de falsa consolación virtual, uno de los videos que se grabaron en la puesta de largo en público del disco en cuestión, en la sala Galileo Galilei el pasado 6 de enero, acompañado de Antonio Toledo (guitarra), Alexi Reyes (bajo), Iván Mellén (percusión), Alejandro Martínez (piano) y Marta de la Aldea (coros).



TELARAÑA

Echo de menos el mundo analógico
Las agujas del amor señalando tópicos
Que alimentan el mito de la manivela
Dale fuelle al corazón
Que al borde de la vida estoy

Echo de menos el idioma de los animales
Sus pezuñas, su sudor, gestos guturales
Sueños que culminan cuando se posan en mi tela
Y la araña que soy
Los lleva hasta el fondo del mar
A esa ingravidez
Que arrastra un cielo azul donde estés
La muerte se esconde
Y la canción se hace cristal

Me alimento al borde del anochecer
Cuando el amor es un modo de correr
Con una meta cada madrugada
Que se enrede una luna
En nuestra telaraña

Son de plasma las paredes de los ciberlares
Mis maneras no hacen pie en entornos digitales
Genios de última generación traen la nueva era
Demasiada información
Yo sigo anclado al fondo del mar
A esa ingravidez
Que arrastra un cielo azul donde estés
La muerte se esconde y la canción se hace cristal

Y me alimento...


(P.D. Artículo más que recomendable para conocer las coordenadas vitales y musicales de Antonio de Pinto, aquí)

lunes 1 de febrero de 2010

JOSÉ DANIEL ESPEJO EN 'EL CULTURAL'



Hace unos días, aparecía en 'El cultural' de El Mundo, una crítica de Ainhoa Sáenz de Zaitegui (pueden verlo aquí) sobre la antología de Francisco Rico 'Mil años de poesía española'.
Sin estar de acuerdo con algunos de los nombres que aparecen en el artículo en cuestión (algunos dudamos muy mucho de que esos nombres nos salven de la mediocridad generalizada de la literatura en este país), me ha hecho una ilusión inmensa ver mencionado a un poeta como José Daniel Espejo; ya lo he dicho alguna vez, además de una grandísima persona es un poeta como la copa de un pino.

Aprovechando la coyuntura, hoy me apetece dejar aquí dos de los poemas del libro más complicado de conseguir de José Daniel: 'Los placeres de la meteorología'.


HASTA LUEGO

Sé la hora exacta, pero prefiero decir
que se arrastraban las nueve de la noche
como un muerto corriente abajo. Estábamos
a catorce de junio y el tilo junto a mi casa
todavía arrojaba una sombra torcida
y movía las ramitas para adaptarse
a una especie de brisa. Ella llevaba
los pantalones de cuadros y la piel de sus brazos
estaba suave y fría. El caramelo de menta
que acababa de comerse casi no pude
probarlo, porque entonces se puso
seria y me dijo algo
no recuerdo bien qué
ya sabéis, hace tanto
hace tanto tiempo, tanto
tiempo
tantísimo tiempo
ya.



SOMBRAS CORTAS

El verano y su caducidad. Septiembre
será cervezas con amigos, mangas largas
y dulces brisas para planear. Postales
con tu cara amarilleando en la pared,
cosas así. Septiembre. Allí. Y que otra vez
las preguntas queden sin respuesta
como en una prórroga. Y que otra vez
digamos gracias.


domingo 31 de enero de 2010

ALMANAQUE (II)



Aunque alguno se pueda desesperar por no tener ya mismo el almanaque completo, aquí tienen el mes de febrero, al que acompaña un poema de Sergio Gallego.

sábado 30 de enero de 2010

LUIS FELIPE BARRIO




He perdido la cuenta de las veces que ha salido el nombre de Luis Felipe Barrio y su 'Lo que la edad nos cura' en conversaciones sobre discos que es obligatotio tener.

Sin pertenecer a ninguna de las grandes corrientes musicales, publicado en una pequeña discográfica, emanando fuerza y una absoluta sinceridad, poseedor de letras absolutamente cuidadas. Sobrecoge porque toca con placer y canta con intención. En una sola palabra: indispensable.




viernes 29 de enero de 2010

NAPALM



XXXXX1

Te quedarás en casa
como todos los viernes,
XXXXXXXXXXXXXXXXXXXbarnizando
tu estante personal del desaliento.
No parece sencillo
escribir el guión
de tu propia película,
pero sin esa fe
modelas el infierno
de lo que se te antoja inalcanzable.
Cederán los peldaños
de sangre coagulada que pusiste
entre los luminosos
destellos de neón y tu subsuelo
con la inseguridad
de quien huye el rechazo de la gente.
El calor de tu miedo
inundará de escombros
esa parte de ti que aún es salvable.




G. García, Ariadna. 2001. Napalm Cortometraje poético. Madrid, Ed. Hiperión.

jueves 28 de enero de 2010

ÁNGEL GUINDA Y SUS 'POEMAS PARA LOS DEMÁS'



Me parece obligado dejar constancia del último libro que hemos recibido en casa: 'Poemas para los demás' de Ángel Guinda.

Ángel Guinda nació en Zaragoza el 26 de agosto de 1948. Desde 1987 reside en Madrid. Es autor del manifiesto Poesía útil que reivindica "una poesía que sea no sólo objeto de belleza sino también sujeto de conducta, una poesía que sirva al ser humano: moralmente para vivir; estéticamente, para gozar; y culturalmente, para ensanchar y afianzar su saber".

Su vida y su poética pueden extraerse de una selección de sus aforismos referidos al poeta y a la poesía: "La muerte de mi madre es la madre de mi vida, muerta", "Ser poeta no es una profesión. Ser poeta es una posesión", "Escribir como se vive", "Escribir como se es", "La poesía es palabra de música", "La poesía es palabra sin apenas palabras", "Poesía: conciencia con ciencia".

Dejo aquí tres poemas de 'Poemas para los demás', editado con sumo cuidado por Olifante. Ediciones de poesía


NUEVO ORDEN

Urge cambiar el desorden del mundo.
Se declara el estado de crisis permanente.
Desde ahora los niños nacerán con vivienda.
Toda la población es emigrante.
La sociedad prioriza al individuo.
Se legalizan las drogas naturales.
Se subvenciona la solidaridad.
Se concede a los jóvenes pensión devolutiva.
Los ancianos serán privilegiados.
La vida se proclama asignatura.
Se restringe el presupuesto de defnsa.
Fronteras franqueables hasta su desaparición.
Si la fidelidad daña la salud mental,
se desbloquea la fórmula pareja.
El ejercicio del Poder se renueva anualmente.
Se habilitan las islas eclesiásticas.
Se suprime el consumo más superfluo.
Se debe trabajar para vivir.
Nadie viva para trabajar.
Se permite soñar con otra realidad.
Etcétera, etcétera, etcétera.



BIENAVENTURANZAS

Bienaventurados los manifestantes, porque ellos son la gran fuerza que ha de cambiar el mundo.

Bienaventurados los que sonríen, porque alegran la vida.

Bienaventurados los pacifistas, porque acabarán con la guerra.

Bienaventurados los que padecen persecución por parte de la injusticia, porque ellos serán nuestros héroes.

Bienaventurados los solidarios, porque no estarán solos.

Bienaventurados los sin techo, porque ellos pisarán el cielo.

Bienaventurados los que padecen sed y hambre, porque ellos nos recuerdan que debemos saciarles.

Bienaventurados los idealistas, porque ellos nos hacen más llevadera la realidad.

Bienaventurados los ateos, que concentran su fe en las plantas, animales, ríos, mares, montañas, grutas, volcanes y en los seres humanos.



A PIE DE PÁGINA

El poeta Ángel Guinda
desertó de este mundo.

De espaldas a la muerte
y abrazado a la vida.


miércoles 27 de enero de 2010

CONEJITOS SUICIDAS (SEGÚN ANDY RILEY)



Ya les decía ayer que me estoy enganchando –otra vez– a los comics. Pues bien, uno de los libros que me ha hecho aficionarme de nuevo ha sido 'El regreso de los conejitos suicidas'.
Como se puede leer en la página de la Editorial Astiberri (encargados de su publicación aquí): "A lo largo de 96 páginas los conejitos suicidas hacen gala de una creatividad inagotable a la hora de imaginar nuevas y retorcidas formas de poner fin a sus vidas. De uno en uno, en grupo y, en ocasiones, rindiendo homenaje a conocidas películas, a la hora de encontrar nuevas formas de suicidarse los conejitos de Andy Riley no tienen comparación. El perverso sentido del humor de Andy Riley provocará la hilaridad del lector que no dejará de admirar la imaginación de un artista que no tiene prejuicios para mostrar el lado oscuro de unos animalitos a los que (casi) todo el mundo ve con simpatía."

Es este un libro muy imaginativo, muy divertido y muy preocupante si eres la madre del autor o si eres capaz de disfrutar con imágenes como estas