Se folló las estrellas una a una

Va por la vida dejando cicatrices,
poniendo precio a la soledad,
tirita del frío que lleva en el corazón
que ya escuece de tanto llorar

A su noche se le murió la luna,
porque no tuvo con quien soñar,
y en los callejones queriendo olvidar
se folló las estrellas una a una.




Versos ignífugos

Tal vez lo mejor sea
despojarse de las emociones inútiles,
sacudirse los miedos de baja intensidad
empapar las derrotas en un líquido inflamable,
mantenerse a 67 pulsaciones por minuto

habrá entonces que
relamerse el prepucio por costumbre
y no tanto las heridas por defecto,
recrearnos en el pasado solo el tiempo necesario
para apuntalar un par de notas mentales,
rescatar algún que otro verso ignífugo,
arrojar otra cerilla ardiendo a cámara lenta

cuidándonos en cualquier caso
de olvidar que la vida es siempre celulítica,
que todo Dios arrastra a su manera
corazones impostados al borde de la boca,
sueños increíbles que no hay quien se crea,
delirios complacientes para mañana, que hoy
se pudren en el Olimpo de cada azotea

y aun a pesar de los romanticismos muertos
podremos evitar un par de incendios venideros,
aprendiendo a encajar los golpes con el estómago,
endureciéndonos la corteza como pan de ayer,
aspirando a más pero contentándonos con menos,
persiguiendo realidades en vez de imposibles
siempre sin pausa y siempre sin prisa

aceptando que el dolor es inevitable
solo mientras duele,

y que la vida es un chiste malo
con el que al menos echarnos a reír,
sin esperar que la radio anuncie que por fin, es viernes

Marca "Ernesto"



¿Quien no ha hecho algo que siempre ha negado que haría?,supongo,espero,es mas,necesito que esto le pase a mas gente.
Los que me conocen saben el pánico que me dan esos aparatos de cocina que lo hacen todo y después tu pasas horas limpiando accesorios.
Hace una semana anunciaban en la tele una super-oferta de pensamientos y alguna planta más en una cadena de supermercados y ese fue el anzuelo,porque me ponen plantas en oferta y me falta tiempo para acudir a comprar.
Esperé a que fuese sábado y me acerqué al super anunciante de la oferta,compramos varios pensamientos mustios,un cyclamen y una begonia agonizante y ya que estábamos allí dimos una vuelta por todo el centro.En uno de los pasillos centrales habían unas cajitas de la marca "Ernesto",con abrelatas,rayadores y un picador de cebolla,este último me llamó la atención,y vinierón a mi mente los malos ratos que paso pelando y picando cebollas,solo de verlas me lloran los ojos,por eso y porque siempre ando con prisas en la cocina,compro la cebolla ya troceada y congelada en bolsas.
Pensé que seria buena idea comprar aquel artilugio,total no ocupa mucho sitio,es como un champiñón con un vaso debajo, unas cuchillas,una tapa para las cuchillas y otra en la parte de abajo del vaso,el funcionamiento parecía sencillo,pones la cebolla pelada y a trozos en el vaso,presionas el champiñón y en pocos segundos esta cortada en dados.
Llega el momento de estrenar a "Ernesto",lo saco de la caja,lo saco de la bolsa y se me desmonta en las manos,bueno en una de las caras de la caja están las instrucciones,a ver...en ingles,en francés,en alemán,en chino,solo faltaba el telugú,pero el español por ningun sitio,la sacudo para ver si están dentro en "formato papel" y nada.Bueno tampoco debe ser tan difícil,voy uniendo piezas según la foto ya que era la única referencia que tenía,pelo una cebolla la troceo mientras mis ojos ya empiezan a lagrimear,la pongo en el vaso,sujetando la tapa de abajo porque no encaja bien y llega el momento del disfrute,le doy a la seta,le doy a la seta,al cabo de un rato de lágrimas,desmonto el champiñón,la tapa de las cuchillas, las cuchillas, la tapa del vaso y descubro un caldo blanco que envuelve trozos de cebolla sin cortar.
Resultado,un,dos,tres,cuatr....seis piezas para fregar,una cebolla en la basura y una tortilla de patatas con cebolla congelada.
¿En que momento dejé de ser yo en aquel super?,a veces no me reconozco.

Intrahistorias

Intrahistorias tristes
que nos circundan el alma
mientras ponemos pose
de aqui no ha pasado nada

Intrahistorias ajenas
que si te contará
no serías capaz de soportar
sobre los hombros,
que te sobrepasarían
y harían que te compadecieras
del resto del mundo
sin tener el valor de asumir
que en realidad te
compadeces de ti mismo

Intrahistorias de las que es difícil
guarecerse
que invitan a dejar de pensar
a cambiar de canal neuronal
y de hemisferio

Intrahistorias a ignorar
como las tasas de suicidio,
como el tifus,
como una mujer violada
en los suburbios de cualquier ciudad
de Zimbabwe.