Olvide olvidarte.



Creo que aquel día se llamaba como hoy, 3 de Julio.
Recuerdo a mi hijo creciendo dentro de mi,recuerdo el sol asomado a la ventana y proyectándose en la pared,recuerdo el sonido del teléfono,las palabras que no quería oír,recuerdo el dolor de aquel día y el de todos los demás,que nadie me abrazó para calmar las ganas de desaparecer con él, las ganas de hundirme,de estallar, las grietas en la carne,el frio del suelo y el dolor,sobre todo el dolor del cuerpo y del alma.
Recuerdo que olvide olvidarle,olvide despedirme,tan presente desde entonces,tan cerca como siempre.

Leyendo en voz alta. Capítulo IV

Pobrezas

Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen tiempo para perder el tiempo.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen silencio, ni pueden comprarlo.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar, como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que tienen el derecho de respirar mierda, como si fuera aire, sin pagar nada por ella.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no tienen más libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que viven dramas pasionales con las máquinas.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que son siempre muchos y están siempre solos.
Pobres, lo que se dice pobres, son los que no saben que son pobres.


El miedo global

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras.
Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.
Miedo a los ladrones, miedo a la policía.
Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión, miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar.
Miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fue y a lo que puede ser, miedo de morir, miedo de vivir.

Patas arriba. La escuela del mundo al revés. Eduardo Galeano.

Destino

Sssst, sssst, ¡oye! ,¡tu, si! ,¡si,tu que estas leyendo esto!,¿sabias que  tu cuerpo no sabe quien eres?, mira tu mano derecha,ahora la izquierda,¿sabes que una no sabe de la existencia de la otra? es mas, ni les importa,ni les preocupa y lo mejor es que incluso tu cerebro actúa con total independencia y  decide por su cuenta.
Esto es lo que dicen los expertos y resulta bastante inquietante saber que cuando decidimos esquivar un pelotazo o coger la pelota, hace dos segundos tu cerebro ya lo decidió y puso en marcha los mecanismos para hacer una u otra cosa.
Es apasionante  saber que yo me anticipo a mi misma, que existen  realidades alternativas, que mi cerebro decide cual de estas realidades es la mas adecuada para mi supervivencia y decide.
Hace un par de semanas acudí a un cursillo,fue un compromiso mas que un verdadero interés por asistir,en él se aseguraba que la opción que decidimos es la única y que nada puede ser de otro modo,porque de alguna forma,en algún sitio,esta escrito que debe ser así.Las rotundidades me asustan y pensar que si acierto o me equivoco en una decisión,esta escrito,decidido por el destino la verdad no me convence.A mi alrededor había media docena de personas convencidas de que hay que conformarse,que las cosas pasan y nada se puede evitar,fue desolador.
El día 19 de Junio,salí a la calle junto a miles de personas de todas las edades,recorrimos juntos algunas calles de Alicante y compartíamos un solo pensamiento,podemos cambiar las cosas,fue emocionante.
Sé que la mayoría al leer esto,no ha mirado sus manos como he pedido al principio,el cerebro a decidido seguir leyendo,¿verdad?,pues miradlas ahora,ahí esta nuestro destino,en la posibilidad de cambiar las cosas.

Mini revolución


El medio mas inmediato que tengo para comunicar mi cerebro con el mundo exterior es mediante la palabra,a veces hablo y el de enfrente inconscientemente selecciona las palabras que recibe y me pierdo en repeticiones de lo dicho,otras veces hablo y el de enfrente desoye lo escuchado y prefiero no repetir lo dicho,otras tantas hablo sabiendo que la atención de el de enfrente pende de un hilo y por lo general tiende a caer,en este caso solo dejo de hablar.
Las palabras cobran valor e importancia si son escuchadas,si llegan a la persona que van dirigidas,el esfuerzo de emitir sonidos que transmitan sentimientos,información o simplemente comunicación debería ser recompensado con el RESPETO, siendo escuchado.
Esto va para la gente que habla y habla y no se para a escuchar,los que se pierden a la tercera palabra,¡No me hagais perder el tiempo!.