
En la casa de mi abuela
había una pequeña despensa,justo debajo de la escalera que
subía a la segunda planta,y por esta
razón el techo de la despensa se
iba haciendo mas bajo,hasta llegar a una altura perfecta para esconderse cuando
jugábamos al escondite,por esto y por el chocolate que siempre
había en la segunda
estantería,este era uno de los sitios preferidos por todos sus nietos,el
salón era grande,como la familia,
allí celebramos el ultimo cumpleaños de mi abuelo.
Mi abuela no era una abuela como todas,no nos daba besos en los mofletes ni te apretaba en un abrazo hasta que te faltase el aire,pero lo cariñoso y
guasón que era mi abuelo nos compensaba.
Un dia jugando con mi hermano a "
tula",me pille los dedos en una puerta y mi abuela,antes de ver hasta donde
había llegado el mal,nos soltó un par de cachetes a los dos,mi abuelo me agarro en brazos y besó mi mano hasta que dejo de doler.
Ella fue quien me
despertó una mañana llorando, mientras peinaba mis trenzas y entre sollozos me dijo que mi padre
había muerto,fue la primera y la
única vez que la vi
derrumbada.
Ahora es un bebé grande y
acurrucadita en la cama se le va la vida.
Con todo mi cariño.