Con la sonrisa puesta

Encontrarte en los sumideros de mi realidad, bajo las decepciones de los silencios eternos, bajo el yugo de la distancia por obligación. Encontrarte serena y afable, con ojos que me tientan a salvar la distancia, que separa la confianza de la frustración.

Perdido y encantado, aunque nada haya cambiado, sabiendo que los recuerdos no sólo forman parte de mi realidad. Redimido de la pose de verdugo que cercena cualquier intento de ilusión perdida. Valiente y confiado porque ya no me siento capitán de un barco hundido. Soñador pasado que relata medias verdades para sentir un poquito de calor.

Perdonada la desconfianza que generan las palabras que nunca salieron de mi boca. Y aún así nada cambia y a conciencia he vuelto a dar la cara, siempre llegando a tus palabras, no doy la batalla por ganada, porque el miedo acaba haciendo tu tumba más ancha antes de estirar la pata.

No renuncio a caerme por el precipicio que separa nuestros mundos pero antes quiero sentarme con los pies colgando, disfrutando del momento, antes de comerme la pared. Hay que joderse, que nunca llegue a entender tu mente, que por muchas veces que pongan la misma escena nunca me aprenderé las palabras que llevan a doblegarte, que este papel siempre las recuerde.

Ya no valen las excusas y nadie sabrá por qué en los esquivos pensamientos colectivos ya no entran mis palabras, que serán igual de tristes que las que por desgracia me hacen soportar, y que no alimentaré de especulaciones que acaben por dilapidar mi realidad.

Ahora sí, me toca apostar por la carta más baja, porque no tengo nada que perder y me importa una mierda como acabe la partida si tengo un as en la manga, que no valga nada pero que me haga sonreír. Y me quedo viendo los atardeceres en silencio, con los ojos entrecerrados, pensando que todavía tengo mi momento.

Ya no hay excusa, perdona que te moleste, pero si no me arriesgo me voy a quedar con la cara de tonto, y ya veo muchas por la calle para querer juntarme con tanto ganador ganado.

Avanzar juntos

 Desde hace demasiado tiempo tengo una sensación parecida a la caída libre y a mi  solo asomarme al balcón me da vértigo.No escribo mucho últimamente porque no quiero convertir mi blog en un área de vómitos porque es mucho lo que hay por vomitar,pero desde hace mucho tengo el estomago revuelto,alguien se ha empeñado en apagar la luz del final del túnel.Todo esta cambiando y todo a peor.La dignidad no se come y la verdad resulta difícil defenderla cuando puedes ver tus huesos en la calle,defender lo que es justo ahora puede ser peligroso porque te pueden moler a palos y tragarte las palabras y dejar que te hablen como si fueses una ignorante por miedo,es denigrante.Estos tiempos que corren no son buenos para demasiada gente que lo único que quieren es un techo, un trabajo digno y tranquilidad.En otro tiempo hubiese dicho que confío en el ser humano,pero la realidad es que no es así,porque como ya he dicho en otro post...a diferencia del Rey Midas,creo que el hombre convierte en mierda todo lo que toca.Conozco mucha gente con las mismas ganas de echar a correr.No pierdo la esperanza de que todo sea distinto para avanzar juntos, en paz que al fin y al cabo es a lo único que muchos aspiramos.

Te sigo esperando

De nada sirve avanzar si no hay marea.
Mi infancia es un descampado al que nunca acudo,
es un río de savia seca ocluyendo.
En el cementerio los besos,
la noche no tiene forma.
Hay un poema tiritando bajo el felpudo,
y todas las llamas son el mismo fuego.
He perdido la batalla
donde nunca hubo una guerra.
He cavado una trinchera,
para defenderse de mí mismo
y no funciona.
y aunque lo vea todo perdido
te sigo esperando...


He buscado

He buscado puertas, ventanas, pasos, caminos, huellas, señales en el cielo, palabras en el silencio...
He buscado llenarme de nueva vida consiguiendo solo perder la mía...
He visto mis lagrimas llorar en otros ojos, mis risas reírse en otros labios, mis manos congelarse de frío en pieles muertas, el miedo asomarse entre las costuras de mi armadura y yo cada vez mas lejos de mi...
Pero me encontré con mi soledad mientras la esquivaba, quise huir pero no se abrieron las puertas...
Estoy aquí estoy solo, conmigo, y extrañamente me siento a salvo, me siento bien.