| Nunca debí tomar café con Woody. Pasé por una pequeña plaza donde la gente se sienta en las terrazas de los bares para charlar. A veces voy allí con algún amigo, aprovechando la caída de la tarde, ese día paseaba sola ,de pronto reparé en él ,estaba sentado en una de las mesas de un pequeño bar,solo y frente a una cerveza,me acerque para saludarle y me invito a sentarme, después de pedir con voz temblorosa un cortado con leche fria,me presenté, así empezamos a hablar, él parecía cómodo con mi compañía y yo alucinaba, pensaba que en cualquier momento sacaría su clarinete y tocaría para mi, y la gente se acercaría a nuestra mesa para escucharle, pero en vez de eso, pedia otra cerveza y otra, me dijo que quería conocerme, que le hablase de mi. Así, charlando estuvimos un buen rato pero el nivel de alcohol en su sangre hizo que volcase sobre el mantel todas sus miserias, quizá para imbuir en mi un sentimiento lastimero. De pronto me vi sentada frente a un pobre hombre, al que yo admiraba, y pensé en el momento que le vi, allí sentado, aun sereno, y que hubiese sido mejor no haber aceptado ese café. |
Café con Woody

Hoy celebro algo especial, el día y la noche en que todo se paró en un lugar que no esta en este mundo, allí encontré paz y descubrí el amanecer mas increíble que podáis imaginar. Este post es para ti, que hiciste desaparecer al resto del mundo, durante aquellos dos días. |
¿Y ahora que?
| Después de helados y comidas provistas de un gran numero de calorías, el veranito me ha regalado en un alarde de generosidad, un par de kilos, que no es que me molesten pero ¿piensan quedarse a vivir conmigo toda la vida?, que mira que les lanzo indirectas,……parece que este vaquero queda estrecho, y cosas así pero no pillan la indirecta. Mi amiga dice que entradas en una edad esto pasa, los kilos que se ganan cada verano, se instalan por tu cuerpo donde les viene en gana,y para toda la vida, y siempre es donde menos falta hace. Y lo peor es que la navidad está a un tiro de piedra. Espero que no se produzca en mi cuerpo el efecto llamada, y si es así, por lo menos que tengan la delicadeza de preguntar donde se pueden acomodar los nuevos inquilinos. Al final tendré que ponerme a dieta,¡¡¡¡si ya veras tu!!! |
Botones
| Cuando era niña, me contaron que incrustado en mi piel tenia un botón, si como los de un mando a distancia o un microondas, este botón tenia nombre “el botón de la risa”y cada vez que me presionaban el ombligo se disparaban las carcajadas. Ahora además de ese, tengo algunos mas en mi botonera, el botón del que quiero hablaros es ese que desata mi ira, ese que poca gente tiene la capacidad de saber presionar, pero he encontrado a alguien que tiene la virtud, destreza o yo que sé que, para convertirme en una persona desquiciada. Que mira que cuando estoy en plan “arraso con todo” intento calmarme , respirar y sobre todo no hablar mucho ,pues me conozco y sé que después me puedo arrepentir de lo dicho, y ya sabemos que hay dos cosas que no se pueden recuperar ,la palabra dicha y la piedra lanzada (esto no es mío). El caso es que estos días me he visto lanzando cuchillos sin hacer diana, y no es que apuntase mal, no, es que el tipo que presionaba el botón (osea,que me toca las narices), estaba tan ensimismado en su oratoria barata, y sus argumentos pueriles que ni me escuchaba, que mira que fui clarita, que mira que no me ande por las ramas, que fui a la yugular, y ni se dio cuenta. Definitivamente este personaje es único. |
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